Por Damián García Gómez
Para los que piensen que defiendo a ultranza el gobierno del presidente Fox, permítanme informarles que están muy equivocados. En lo personal estoy muy de acuerdo con algunas de las propuestas y acciones emprendidas en materia económica por parte de Vicente Fox, pero también estoy en profundo desacuerdo con la actitud cobarde mostrada por el Poder Ejecutivo cuando surgen los conflictos sociales.
Para empezar el Gobierno Federal ha tolerado la existencia de grupos guerrilleros, principalmente el EZLN cuando no puede haber grupos armados aparte de las Fuerzas Armadas. Pero aquí el problema viene desde Carlos Salinas de Gortari. Si bien el EZLN y el Sub-comandante Marcos ya no implican amenaza alguna y solo provocan bostezos, es inadmisible que se siga tolerando su existencia como movimiento armado de carácter político.
El gran proyecto del sexenio foxista iba a ser la construcción de un nuevo aeropuerto en el territorio de San Salvador Atenco, y 300 macheteros lograron frenar la construcción de dicho aeropuerto mermando así el desarrollo de nueva infraestructura para el transporte aéreo nacional. El Gobierno nunca se atrevió a enfrentar a esa minoría que no representaba los intereses de la mayoría de los mexicanos. Atenco se sigue considerando como una zona de alto riesgo propensa a la inestabilidad social.
Y ahora está el conflicto con la APPO en Oaxaca. Una organización supuestamente integrada en un principio por maestros que demandaban numerosas prestaciones y que en poco tiempo evolucionó hasta tener como "única" demanda la destitución del gobernador Ulises Ruíz. Pero está claro que la porquería social que integra ese grupo subversivo no son profesores, pues alguien que se jacte de educar a los niños para ser gente de bien y ciudadanos rectos, no puede proporcionar tan deplorable ejemplo de violencia e intolerancia. Está claro que hay organizaciones siniestras involucradas en la APPO, que han logrado marcar a la organización como de carácter ANTICAPITALISTA.
Segob ha entablado varias mesas de diálogo con los líderes de la APPO pero todo ha fracasado. Mientras los "profesores" preparan bombas molotov para enfrentar cualquier intento de "represión" por parte del gobierno del Presidente Fox, numerosos sectores de la población insisten en buscar un punto de acuerdo mediante el diálogo para lograr la paz. Pero estoy completamente seguro de que este grupo no quiere dialogar, y mientras el gobierno siga tolerando su existencia sus demandas seguirán increméntandose.
Oaxaca capital ha sido secuestrada y su economía está pulverizada. Oaxaca cada vez es más pobre y se está volviendo un sinónimo de vergüenza para todos los mexicanos. Pero el gobierno cobarde de Fox una vez más dice que no empleará la fuerza pública para restablecer el orden y el Estado de Derecho en Oaxaca.
Mucha gente que francamente considero como poco inteligente dice que el más mínimo operativo por parte de la fuerza pública sería sinónimo de represión. Considero esto totalmente estúpido pues el Gobierno está facultado por nuestras leyes para actuar con el uso de la fuerza cuando existan circunstancias donde estén en riesgo la seguridad de la población y su patrimonio.
¿Para qué insistir con el diálogo si está comprobado que la APPO no quiere dialogar ni negociar nada? Honestamente creo que si Vicente Fox no da la orden de actuar mediante el uso de la fuerza, la APPO se convertirá en un problema grave de seguridad nacional. Incluso cobardemente ya se ha manejado como posibilidad atender la demanda de la APPO de destituir de su mandato a Ulises Ruiz, pero sí esto se logra capitalizar se lograría demostrar que el presidente Vicente Fox dobla las manos ante cualquier presión de las minorías. Se está mostrando "pocos huevos" como dirían vulgarmente.
Si no se frena y neutraliza el movimiento radical de Oaxaca con la incursión masiva de fuerzas de seguridad, el movimiento seguirá avanzando y su siguiente objetivo será impedir que Felipe Calderón asuma al poder (en el peor de los casos asesinándolo), lo cual significaría un enorme problema para México tanto políticamente como económicamente.
Vicente Fox y su gobierno no deben confundir la represión con el uso legítimo de la fuerza pública. Está claro que se han violado flagrante e impunemente los derechos de terceros y que deben emprenderse acciones legales contra los que resulten responsables, tal y como está establecido en nuestras leyes. Vicente Fox debe ignorar el ruido que hagan los perredistas e intelectuales afines al movimiento radical oaxaqueño. Fox ya no tiene absolutamente nada que perder y si quiere asegurar la transición democrática debe solucionar el conflicto antes del 1º de diciembre. Felipe Calderón ya ha solicitado al Gobierno que solucione el conflicto de Oaxaca antes de que inicie su mandato.
El Congreso Estatal de Oaxaca así como legisladores federales han solicitado la intervención de la fuerza pública, pero estúpidamente muchos panistas afirman que nunca harán uso de la fuerza para solucionar conflictos sociales y que siempre "agotarán" la vía del diálogo, aunque esa vía ya se haya agotado hace meses. Oaxaca lleva 4 meses secuestrada y el gobierno federal continúa doblando las manitas.
El principal problema es que el no utilizar la fuerza pública para solucionar conflictos ha dado cuerda para que los grupos radicales emprendan acciones cada vez más violentas y hostiles, propiciando mayor inestabilidad social en las zonas donde operen. Si ante cualquier brote de radicalismo se utilizara la fuerza para neutralizarlo, estoy seguro de que México sería un país política y socialmente estable, pero mientras se siga tolerando a los grupos radicales y tratando de negociar infructuosamente con ellos, surgirán cada vez más agrupaciones que actuarán en contra de México y en contra de la paz con la que demandamos vivir los que sí somos gente civilizada.
REDUCCIÓN DE ARANCELES
Varios empresarios se han manifestado en contra de la reducción de 6 mil francciones arancelarias en 19 sectores industriales como el químico, cuero y calzado, textiles, acero y sus manufacturas, etc. pues implicaría la posibilidad de cerrar plantas y eliminar empleos. El gobierno argumenta que con esto se fomenta la competitividad, pero los empresarios dicen que estarían en desventaja por la llegada de productos principalmente los provenientes de China.
En lo personal estoy de acuerdo con el gobierno de que la medida fomentará la competitividad y opino que los empresarios de nuevo deben entender que ya es tiempo de erradicar sus pensamientos nacionalistas y evolucionar su visión para mejorar sus industrias de acuerdo al contexto globalizado en el que estamos viviendo actualmente. En lugar de ver la llegada de nuevos productos más económicos y probablemente de mejor calidad como una amenaza, deben verlo como un reto y una gran oportunidad para mejorar su calidad y volver más competentes a sus compañías. El mejoramiento solo se puede dar con la competencia. Es simple lógica económica.
Yo pienso que en lugar de huir de lo que habitualmente tememos, es mucho mejor pensar en la manera de enfrentar nuestros miedos y actuar en consecuencia para salir ganando. No creo en la economía nacionalista, soy neoliberal y siempre defenderé el libre mercado. Ese sí que lo defiendo a ultranza.
Para los que piensen que defiendo a ultranza el gobierno del presidente Fox, permítanme informarles que están muy equivocados. En lo personal estoy muy de acuerdo con algunas de las propuestas y acciones emprendidas en materia económica por parte de Vicente Fox, pero también estoy en profundo desacuerdo con la actitud cobarde mostrada por el Poder Ejecutivo cuando surgen los conflictos sociales.
Para empezar el Gobierno Federal ha tolerado la existencia de grupos guerrilleros, principalmente el EZLN cuando no puede haber grupos armados aparte de las Fuerzas Armadas. Pero aquí el problema viene desde Carlos Salinas de Gortari. Si bien el EZLN y el Sub-comandante Marcos ya no implican amenaza alguna y solo provocan bostezos, es inadmisible que se siga tolerando su existencia como movimiento armado de carácter político.
El gran proyecto del sexenio foxista iba a ser la construcción de un nuevo aeropuerto en el territorio de San Salvador Atenco, y 300 macheteros lograron frenar la construcción de dicho aeropuerto mermando así el desarrollo de nueva infraestructura para el transporte aéreo nacional. El Gobierno nunca se atrevió a enfrentar a esa minoría que no representaba los intereses de la mayoría de los mexicanos. Atenco se sigue considerando como una zona de alto riesgo propensa a la inestabilidad social.
Y ahora está el conflicto con la APPO en Oaxaca. Una organización supuestamente integrada en un principio por maestros que demandaban numerosas prestaciones y que en poco tiempo evolucionó hasta tener como "única" demanda la destitución del gobernador Ulises Ruíz. Pero está claro que la porquería social que integra ese grupo subversivo no son profesores, pues alguien que se jacte de educar a los niños para ser gente de bien y ciudadanos rectos, no puede proporcionar tan deplorable ejemplo de violencia e intolerancia. Está claro que hay organizaciones siniestras involucradas en la APPO, que han logrado marcar a la organización como de carácter ANTICAPITALISTA.
Segob ha entablado varias mesas de diálogo con los líderes de la APPO pero todo ha fracasado. Mientras los "profesores" preparan bombas molotov para enfrentar cualquier intento de "represión" por parte del gobierno del Presidente Fox, numerosos sectores de la población insisten en buscar un punto de acuerdo mediante el diálogo para lograr la paz. Pero estoy completamente seguro de que este grupo no quiere dialogar, y mientras el gobierno siga tolerando su existencia sus demandas seguirán increméntandose.
Oaxaca capital ha sido secuestrada y su economía está pulverizada. Oaxaca cada vez es más pobre y se está volviendo un sinónimo de vergüenza para todos los mexicanos. Pero el gobierno cobarde de Fox una vez más dice que no empleará la fuerza pública para restablecer el orden y el Estado de Derecho en Oaxaca.
Mucha gente que francamente considero como poco inteligente dice que el más mínimo operativo por parte de la fuerza pública sería sinónimo de represión. Considero esto totalmente estúpido pues el Gobierno está facultado por nuestras leyes para actuar con el uso de la fuerza cuando existan circunstancias donde estén en riesgo la seguridad de la población y su patrimonio.
¿Para qué insistir con el diálogo si está comprobado que la APPO no quiere dialogar ni negociar nada? Honestamente creo que si Vicente Fox no da la orden de actuar mediante el uso de la fuerza, la APPO se convertirá en un problema grave de seguridad nacional. Incluso cobardemente ya se ha manejado como posibilidad atender la demanda de la APPO de destituir de su mandato a Ulises Ruiz, pero sí esto se logra capitalizar se lograría demostrar que el presidente Vicente Fox dobla las manos ante cualquier presión de las minorías. Se está mostrando "pocos huevos" como dirían vulgarmente.
Si no se frena y neutraliza el movimiento radical de Oaxaca con la incursión masiva de fuerzas de seguridad, el movimiento seguirá avanzando y su siguiente objetivo será impedir que Felipe Calderón asuma al poder (en el peor de los casos asesinándolo), lo cual significaría un enorme problema para México tanto políticamente como económicamente.
Vicente Fox y su gobierno no deben confundir la represión con el uso legítimo de la fuerza pública. Está claro que se han violado flagrante e impunemente los derechos de terceros y que deben emprenderse acciones legales contra los que resulten responsables, tal y como está establecido en nuestras leyes. Vicente Fox debe ignorar el ruido que hagan los perredistas e intelectuales afines al movimiento radical oaxaqueño. Fox ya no tiene absolutamente nada que perder y si quiere asegurar la transición democrática debe solucionar el conflicto antes del 1º de diciembre. Felipe Calderón ya ha solicitado al Gobierno que solucione el conflicto de Oaxaca antes de que inicie su mandato.
El Congreso Estatal de Oaxaca así como legisladores federales han solicitado la intervención de la fuerza pública, pero estúpidamente muchos panistas afirman que nunca harán uso de la fuerza para solucionar conflictos sociales y que siempre "agotarán" la vía del diálogo, aunque esa vía ya se haya agotado hace meses. Oaxaca lleva 4 meses secuestrada y el gobierno federal continúa doblando las manitas.
El principal problema es que el no utilizar la fuerza pública para solucionar conflictos ha dado cuerda para que los grupos radicales emprendan acciones cada vez más violentas y hostiles, propiciando mayor inestabilidad social en las zonas donde operen. Si ante cualquier brote de radicalismo se utilizara la fuerza para neutralizarlo, estoy seguro de que México sería un país política y socialmente estable, pero mientras se siga tolerando a los grupos radicales y tratando de negociar infructuosamente con ellos, surgirán cada vez más agrupaciones que actuarán en contra de México y en contra de la paz con la que demandamos vivir los que sí somos gente civilizada.
REDUCCIÓN DE ARANCELES
Varios empresarios se han manifestado en contra de la reducción de 6 mil francciones arancelarias en 19 sectores industriales como el químico, cuero y calzado, textiles, acero y sus manufacturas, etc. pues implicaría la posibilidad de cerrar plantas y eliminar empleos. El gobierno argumenta que con esto se fomenta la competitividad, pero los empresarios dicen que estarían en desventaja por la llegada de productos principalmente los provenientes de China.
En lo personal estoy de acuerdo con el gobierno de que la medida fomentará la competitividad y opino que los empresarios de nuevo deben entender que ya es tiempo de erradicar sus pensamientos nacionalistas y evolucionar su visión para mejorar sus industrias de acuerdo al contexto globalizado en el que estamos viviendo actualmente. En lugar de ver la llegada de nuevos productos más económicos y probablemente de mejor calidad como una amenaza, deben verlo como un reto y una gran oportunidad para mejorar su calidad y volver más competentes a sus compañías. El mejoramiento solo se puede dar con la competencia. Es simple lógica económica.
Yo pienso que en lugar de huir de lo que habitualmente tememos, es mucho mejor pensar en la manera de enfrentar nuestros miedos y actuar en consecuencia para salir ganando. No creo en la economía nacionalista, soy neoliberal y siempre defenderé el libre mercado. Ese sí que lo defiendo a ultranza.

2 comentarios:
Si estás opuesto a los levantamientos armados en México entonces debes concordar que la Revolución Mexicana de 1910 no debio haber sucedido en la parte de Villa y Zapata.
Yo no estoy en acuerdo con la ideología de Marcos y los Zapatistas porque ellos son marxistas y yo soy un capitalista libertario. Sin embargo, yo sostengo lo que ellos hicieron en el 1 de enero de 1994 contra el gobierno de la Pandilla de Rateros Institucional en Chiapas.
El control de armamentos en este país es demasiado estricto. Todos los mayores de edad con mentes sanas deben tener el derecho de poseer y portar las pistolas, los rifles y las escopetas, y las tiendas privadas de armamentos se deben legalizar.
Ricardo Libertario
Tijuana, B.C.
http://libertariomex.blogspot.com
Nada más quiero citar una parte de tu post:
"Si ante cualquier brote de radicalismo se utilizara la fuerza para neutralizarlo, estoy seguro de que México sería un país política y socialmente estable, pero mientras se siga tolerando a los grupos radicales y tratando de negociar infructuosamente con ellos, surgirán cada vez más agrupaciones que actuarán en contra de México y en contra de la paz con la que demandamos vivir los que sí somos gente civilizada."
Nada más 2 cosas compañero:
1.- ¿A que llamas radicalismo?, y
2.- ¿A que llamas gente civilizada?.
Exactamente, todos sabemos de las consecuencias que ha acarreado el conflicto en Oaxaca, 17 muertos para ser exactos. Aun y con todo esto, ¿honestamente crees que haya dos clases de gente: la civilizada y la que no lo es?. De ser así, estaríamos cayendo en la falacia de los pacíficos y de los violentos (Calderón dixit). No hay seres absolutamente buenos ni absolutamente malos, como nos hacen creer en la tele. ¿No es eso segregación y hasta cierto punto intolerancia? ¿llamas incivilizado al indio mixteca que simpatiza con la APPO solo porque pide una condición de vida más justa o al maestro de Atenco que exige un pago más justo por su trabajo?
En cuanto al radicalismo, lamentablemente vivimos en un país donde se tiene que dar un puñetazo en la mesa de la autoridad para que se ponga atención a los conflictos. Cuando hay gente manifestandose, tenga por seguro, compañero, que hay un problema de por medio, y de ahí que haya Atenco, Oaxaca, Lázaro Cárdenas y tantas joyitas que nos ha legado el foxismo.Ciertamente hay expresiones de extrema izquierda, pero son prietitos en el arroz de todos los movimientos sociales.
Le invito respetuosamente, compañero, a que en su proximo post tome en cuenta las dos caras de la moneda y no solo se quede con sus lecturas de siempre, sino que vaya más a fondo, si no hay inconveniente en usted, le recomiendo lea también medios como La Jornada o Proceso para formarse mejor su criterio sobre los temas tratados.
Saludos y te lo dejo de tarea.
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